Dice mi suegra que el hijo de una amiga suya, militar profesional, va a ser enviado a Afganistán, "en misión de paz" como dice nuestro presidente Rodríguez. Eso sí. Antes de marcharse tiene que informar hasta el mínimo detalle al mando de como quiere que sea su funeral y si quiere ser enterrado o incinerado. Esto es así porque, en caso de fallecimiento en combate, el ejército neerlandés paga el "festival" que decía un amigo de mi abuelo y hay que saber el coste esperado para eso del seguro y tal y tal.
Claro está que esto, a un militar profesional, "nasío pa matá" le trae al pairo. Es su trabajo, ¿no?, eso de morirse. Pero a su madre o a su esposa, que al fin y al cabo, es la que elige las flores y las canciones y el ataúd y las velas, se le tiene que poner, como dicen en mi pueblo "lo de atrás, alante".
Supongo que el Glorioso ejército español, antes de enviar a sus nobles soldados al Líbano o a Afganistán hará algo parecido. Y supongo que, enviándolos, no pondrá en peligro la vida de sus soldados (ni la salud cardiorespiratoria de las madres y de las esposas) por una chorrada sino por algo realmente importante. Vaya que no será como dicen por ahí que nuestros soldados están en Afganistán para asegurarse de que el mercado mundial de opio esté bien abastecido o para proteger un oleoducto, sino por la paz y la defensa de los derechos humanos (especialmente los de las mujeres que andan en burka, aunque luego consintamos el uso de esa prenda en nuestro suelo). Y supongo que, una vez que los enviamos a lugares tan peligrosos, lo haremos pertrechándoles con el más moderno armamento, los carros con el blindaje más resistente que se fabrique y los sistemas de comunicación y de seguridad más avanzados, que para eso estamos en la "Champions League" de la economía mundial, ¿no?.
Por lo menos, espero que les haremos un buen entierro, con muchas flores rojas y amarillas y muchos políticos, que habrán ido a dicho entierro, como dice Gonzalo, con el blindaje en sus vehículos que negaron a los soldados en combate.
Estamos en buenas manos...
miércoles, 3 de febrero de 2010
150. Máquina de reciclaje de papel.
Trasteando en internet me he encontrado con esta máquina de reciclar papel. Está muy bien porque introduces papel usado, que por lo tanto no sirve para nada y por el otro lado sale papel higiénico, un poco áspero y poco absorbente, pero ea, todo sea por la ecología.
Desde luego habría que instalar una de estas máquinas en cada Ministerio, cada Consejería y cada Ayuntamiento para sustituir a las que existen actualmente. Porque las que tienen ahora parecen funcionar al revés: metes papel higiénico usado y sale por el otro lado un texto políticamente correcto que no sirve para nada.
La idea original viene de este fantástico blog, con el que me he reído un buen rato.
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lunes, 1 de febrero de 2010
149. Iguales e igualas.
Hace unos días incluía Gonzalo esta divertida entrada y esta otra, un poco más airada, en su cuaderno de bitácora.
Entonces me dió por pensar si esta modificación tendría siempre un efecto beneficioso para las mujeres. Pongamos por caso el artículo 14 de la Constitución Española de 1978.
Artículo 14: Igualdad ante la ley (Capítulo Segundo del Título I, de los Derechos y Libertades).
"Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social".
El artículo, una vez modificado quedaría así:
Artículo 14:
"Los españoles son iguales ante la ley y las españolas son igualas ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, género, opinión (a no ser que sea políticamente incorrecta) o circunstancia personal o social".
Y aquí vendría el problema dado que el diccionario de la Real Academia de la Lengua, ese "reducto machista" como dice Elena Pita y corrobora Ana María Matute en esta entrevista define iguala como:
1.
2. Composición, ajuste o pacto en los tratos.
3. Estipendio o cosa que se da en virtud de ajuste.
4.
5. Listón de madera con que los albañiles reconocen la llanura de las tapias o de los suelos.
Así que espero que se realice la modificación de otra forma porque las españolas podrían verse convertidas ante la ley en un ajuste, un estipendio (la mujer como moneda de cambio) o incluso ser utilizadas por los albañiles para reconocer la llanura de las tapias o de los suelos.
Al respecto, mira lo que dicen los miembros del "reducto machista" del que es miembro (que no miembra), Ana María Matute.
Es que no tenemos arreglo.
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