Para descojono de los islandeses, anda medio mundo haciendo momios con la boca para tratar de pronunciar la palabrita de marras: Eyjafjallajokull. Los islandeses andan pidiendo disculpas. Primero la suspensión de pagos del país deja temblando las finanzas de la mitad de los municipios y provincias del Benelux, que habían invertido sus superávits (sí, en el Benelux algunos municipios tienen superavits. Eso en España es más difícil que pronunciar el nombrecito del volcán de marras) y ahora el volcán, cuyo nombre me recuerda a los estornudos de mi abuela, que en gloria esté, explota y deja media Europa en el suelo, preguntándose donde están las cenizas de marras que, en principio, sólo parecen ser visibles en el Reino Unido. En cualquier caso, mi cielo flamenco es de un precioso azul, sin una sola nube, lo que no pasa mucho por estas latitudes y no deja de ser una ventaja. Si la explosión hubiera ocurrido en invierno, con la borrasca viniendo del Atlántico quizá estaría hoy quitando cenizas con una pala, como con la nieve el invierno pasado.
Realmente es una putada que me pueda perder (en principio, todavía no me ha dicho nadie que yo no pueda volar esta tarde) el Memorial Ken Going por culpa de este volcán. Y de la visita sorpresa a mis padres, na de na. Mejor no se lo cuento. Pero lo que más me fastidia es que no me puedo ni desahogar cagándome en la puñetera madre que paríó al Eyjafjallajokull.
Es que no me sale el nombrecito.
Actualización: La web del aeropuerto bajo mínimos por la enorme afluencia de visitas. El teléfono del aeropuerto me dirige al call-center de Ryanair, donde me dicen que si quiero informarme sobre la situación creada por la erupción del volcán que me dirija a la weg "que es donde está la información más actualizada". En la web de Ryanair mi vuelo aparece como cancelado. Y como ya he hecho el check-in, no puedo modificarlo. Y el puñetero call-center saturado. Nada que me pierdo el Memorial.
Actualización 2: Por un momento, creí que podía viajar hoy. Cambié el vuelo a las 18.35 que según Ryanair, podría volar sin problemas. Dando saltos por la casa de alegría. La babysitter se cree que me he vuelto loco. Me voy para el aeropuerto
Actualización 3. En cuanto llegué al aeropuerto Charleroi, me dio mala espina. Yo llegué allí, más chulo que un ocho con mi maletita y todos los mostradores de Ryanair con un cartel luminoso que dice "CANCELED" (digo yo que no hace falta gritar coño). Una chica con cara de sentirlo mucho, me ha informado de que todos los vuelos habían sido cancelados.
Y un follón de gente, la mayoría clientes de Ryanair, todos en fila para hacer una reclamación y las taquillas de Ryanair cerradas mientras enfrente habían cinco empleados detrás del cartel de "CANCELED" (que no me grite!) sin hacer, aparentemente nada. Y aquel tropel de gente, todos mis compañeros de vuelo, de ese vuelo para el que me han vendido un billete, a sabiendas de que no iba a volar, con una mala leche tal que ha tenido que intervenir la policía. Yo me he ido por patas de allí, no se fuera a escapar una bofetá, siguiendo el principio que dice mi mujer: "si puedes ver el problema, es que estás demasiado cerca".
Ya reclamaré por internet, desde casa, que es más cómodo.
Actualización 4.
La empresa de jets privados Flyinggroup esta en contra de la decisión "infundada" de la autoridad aérea europea de cerrar el espacio aéreo. Según el director general Bernard van Milders la decisión es una reacción de pánico. "En una erupción volcánica, todas las partículas sólidas peligrosas desaparecen de la nube a 100 km de distancia del volcán".
"Después permanecen sólo algunas partículas sólidas de tamaño minúsculo y vapor de agua que apenas pueden afectar al avión. En tierra se puede encontrar ni una sola traza de precipitación de materiales peligrosos. Suponemos que esta decisión la ha tomado un funcionario europeo sin basarse en una sola evidencia científica para ello, y esto es inaceptable", dijo.
La empres está en este momento considerando la posibilidad de pedir compensaciones por daños y perjuicios a las autoridades europeas y belgas que han tomado esta decisión.
Publicado el 16/04 en la edición digital de "Gazet van Antwerpen"
Actualización: La web del aeropuerto bajo mínimos por la enorme afluencia de visitas. El teléfono del aeropuerto me dirige al call-center de Ryanair, donde me dicen que si quiero informarme sobre la situación creada por la erupción del volcán que me dirija a la weg "que es donde está la información más actualizada". En la web de Ryanair mi vuelo aparece como cancelado. Y como ya he hecho el check-in, no puedo modificarlo. Y el puñetero call-center saturado. Nada que me pierdo el Memorial.
Actualización 2: Por un momento, creí que podía viajar hoy. Cambié el vuelo a las 18.35 que según Ryanair, podría volar sin problemas. Dando saltos por la casa de alegría. La babysitter se cree que me he vuelto loco. Me voy para el aeropuerto
Actualización 3. En cuanto llegué al aeropuerto Charleroi, me dio mala espina. Yo llegué allí, más chulo que un ocho con mi maletita y todos los mostradores de Ryanair con un cartel luminoso que dice "CANCELED" (digo yo que no hace falta gritar coño). Una chica con cara de sentirlo mucho, me ha informado de que todos los vuelos habían sido cancelados.
Y un follón de gente, la mayoría clientes de Ryanair, todos en fila para hacer una reclamación y las taquillas de Ryanair cerradas mientras enfrente habían cinco empleados detrás del cartel de "CANCELED" (que no me grite!) sin hacer, aparentemente nada. Y aquel tropel de gente, todos mis compañeros de vuelo, de ese vuelo para el que me han vendido un billete, a sabiendas de que no iba a volar, con una mala leche tal que ha tenido que intervenir la policía. Yo me he ido por patas de allí, no se fuera a escapar una bofetá, siguiendo el principio que dice mi mujer: "si puedes ver el problema, es que estás demasiado cerca".
Ya reclamaré por internet, desde casa, que es más cómodo.
Actualización 4.
La empresa de jets privados Flyinggroup esta en contra de la decisión "infundada" de la autoridad aérea europea de cerrar el espacio aéreo. Según el director general Bernard van Milders la decisión es una reacción de pánico. "En una erupción volcánica, todas las partículas sólidas peligrosas desaparecen de la nube a 100 km de distancia del volcán".
"Después permanecen sólo algunas partículas sólidas de tamaño minúsculo y vapor de agua que apenas pueden afectar al avión. En tierra se puede encontrar ni una sola traza de precipitación de materiales peligrosos. Suponemos que esta decisión la ha tomado un funcionario europeo sin basarse en una sola evidencia científica para ello, y esto es inaceptable", dijo.
La empres está en este momento considerando la posibilidad de pedir compensaciones por daños y perjuicios a las autoridades europeas y belgas que han tomado esta decisión.
Publicado el 16/04 en la edición digital de "Gazet van Antwerpen"
